1 de mayo de 2012

Kitty Genovese en la sociedad actual

Catherine Susan Genovese, a quien llamaban cariñosamente Kitty, en el momento de su asesinato tenía 28 años y regentaba un bar en la Avenida Jamaica, en el barrio residencial de Queens. Vivía en un apartamento en el mismo Queens.
Cuando Kitty regresaba del trabajo ese 13 de marzo, sobre las 3:15 de la madrugada, aparcó su coche junto al bloque de apartamentos en el que vivía. Al salir del vehículo, un hombre se abalanzó sobre ella y tras un breve forcejeó la apuñaló. Kitty gritó pidiendo auxilio, y entonces varios vecinos del edificio encendieron sus luces y se asomaron a la ventana a ver lo que pasaba. Parece que incuso alguien llegó a decir desde lo alto "¡Dejen en paz a esa mujer!". Ante eso el agresor aparentemente se marchó del lugar, o eso parecía...

Nadie bajó a ayudar a Kitty. Estaba herida, pero nadie la ayudó. Las luces que se habían encendido pronto se apagaron. Tambaleándose, casi a rastras, Kitty dobló la esquina para dirigirse a su portal. Sin embargo, de repente el agresor reapareció llevando el cuchillo en la mano, y la atacó de nuevo. Esta vez los gritos de Kitty fueron auténticos alaridos de desesperación: "¡Que me muero!, ¡que me muero!". Pero de nuevo la historia se repitió. Algunas luces volvieron a encenderse, unas pocas más que antes, y de nuevo se escucharon algunas voces disuasorias, esta vez algo más contundentes. El agresor volvió a marcharse, pero pasaron los minutos y nadie bajó a ayudar a Kitty, que estaba malherida. Peor aun, nadie tuvo ni siquiera el detalle de llamar a la policía.

Prácticamente desangrada y semi-inconsciente, Kitty se arrastró hasta el hueco de un bajo comercial, esperando que alguien fuera a ayudarla. Pero solo acudió una persona... que desgraciadamente no era otra que el sádico depredador dispuesto a rematar a su víctima. A la tercera lo tuvo más fácil. Solo tuvo que seguir el reguero de sangre que Kitty había ido dejando, y cuando llegó a su lado la apuñaló sin piedad varias veces, hasta dejarla sin vida en el suelo. Pasaron aun varios minutos hasta que la policía llegó al lugar del crimen. Al parecer un vecino, no sin ciertas dudas, los había llamado diciendo que algo debía estar pasando.

El asesinato de Catherine Genovese produjo una gran conmoción en el país, y se convirtió en tema de controversia, sobre todo al conocerse que no menos de 38 personas habían sido testigos de la agresión en alguna de sus fases. Un total de 38 respetables ciudadanos vieron los ataques, pero ni una sola persona acudió a ayudar a Genovese o llamó siquiera a la policía, ¿porqué nadie hizo nada para ayudarla? Un editorial en la prensa decía que "La ciudad ha dejado sin amigos a Catherine Genovese".
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Podeis llamarme Paranoico, pero la verdad es que se me viene a la cabeza esta desagradable escena cada vez que pienso en la sociedad actual, que se viene abajo, se derrumba y nadie parece querer hacer nada por cambiarlo, solo unos cuantos carroñeros que no piensan sino en aprovechar la debilidad para llevarse su trozo del pastel, para lanzar su cuchillo y que otros paguen por el magnicidio..

En fin, es realmente triste que simplemente lo dejemos pasar..

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