12 de febrero de 2011

Síndrome de Williams, vestigios faéricos

El síndrome de Williams es una rara afección causada por genes faltantes.
Los que la sufren, tienen la frente estrecha, ojos saltones, nariz respingada, boca grande, barbilla reducida, estatura pequeña y, en algunos casos, arrugas y cabellos grises. Por la descripción, éste podría ser el retrato de uno de los seres mitológicos más conocidos: los duendes. Sin embargo, se trata de los afectados por el Síndrome de Williams, una enfermedad congénita que pudo haber inspirado el “nacimiento” de los míticos y astutos personajes.
Entre otros síntomas característicos destacan:
-Retraso en el desarrollo del lenguaje, pese a ello, gran capacidad de aprendizaje escuchando cuando crece.
-Trastorno por déficit de atención (TDAH)
-Problemas de alimentación, Clinodactilia
-Trastornos de aprendizaje y Retraso mental leve.
-Esteneosis de la aorta, Tórax hundido
-Personalidad: individuos muy amigables, confían con facilidad en extraños, miedo a los ruidos altos, afinidad  por la música (presentando en muchos casos oído absoluto)
-Estatura corta con relación al resto de la familia.
Al contrario que en el caso del autismo, se trata de personas muy empáticas, de hecho, las imágenes cerebrales de estas personas son contrarias a las presentadas por autistas.
También se ha observado una tendencia al zurdismo y al uso del ojo izquierdo, así como un talento especial contando cuentos.

Reconozco que me pareció curioso este síndrome y su posible relación con las historias.. y sigo investigando sobre otras posibles enfermedades y trastornos que podrían haber pasado a formar parte de historias y mitos de diferentes culturas..
((y me despido para seguir estudiando tras este lapsus jeje))

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